LOS ANIMALES DE ASPAP Y SU AMIGO SAN ANTON
Como cada año, miembros de la PROTECTORA DE ANIMALES DE SALAMANCA (ASPAP), nos reunimos en el parque S.Franciso para celebrar junto a nuestros animales la festividad de San Antón. Allí nos reencontramos con muchos amigos que fueron adoptados y que viven a cuerpo de rey con sus nuevas familias.
Un año más desde ASPAP deseamos que el amor y el respeto hacia los animales reivindicados en este día, sea algo continuado el resto del año. Los animales son nuestros compañeros a lo largo de la vida, amigos incondicionales, motivo de alegrías y risas por su espontaneidad, razón para disfrutar de la vida en los pequeños baches.... Los que convivimos con ellos lo sabemos muy bien, y pensamos que los verdaderamente bendecidos somos los humanos al tener a nuestro lado estos amigos de cuatro patas.
Como protagonistas en el día de hoy tuvimos a EDEL, MARTITA, CURRITO, ARENA, COLORINA, MORGAN, ROJITA, SUSI, SALLIE, DUQUE, KIARA, LULA, JAZZ, SAM, KEVIN y muchos otros que disfrutaron de lo lindo haciendo nuevos amigos, luciendo abrigos bien coloridos, demostrando que con cariño la convivencia entre distintas especies es más que posible.
Nuestros chicos aquí presentes fueron la representación del resto de los animales que viven en el refugio de la PROTECTORA DE ANIMALES DE SALAMANCA (ASPAP), que esperan ilusionados cada día que alguien se fije en ellos, les brinde la oportunidad de formar parte de sus vidas y puedan ser parte en el futuro de fotos tan especiales como éstas.
"Nuestro más sincero cariño para todos los animales"









CAMPAÑA DE NAVIDAD DE ASPAP EN EL COLEGIO LA MILAGROSA
CUCO enseñó a sus nuevos amigos que a todos los animales hay que cuidarles siempre, quererlos mucho, sacarles de paseo, tenerles limpitos y darles buena comida. Escuchó con alegría los testimonios de los niños que hablaban de los perritos y gatos que tenían en casa y a los que querían como parte de la famiia. También escuchó un poquito triste el de otros niños que decían que sus papás o sus abuelos no les dejaban jugar con sus perros a los que tenian encerrados en jaulas porque sólo servían para cazar....
Hasta ese día CARIÑOSO ha tenido la suerte de contar con dos "guardaespaldas" de excepción, Marta y Ramón, que han pasado muchas horas en el parque vigilando que tanto él como sus compañeros no tuvieran más preocupaciones que nadar y comer las golosinas que les ofrecían los viandantes.


