RIVER
RIVER ha sido el último en llegar al refugio de ASPAP (la Protectora de Animales de Salamanca), y otro ejemplo del escaso valor de los animales en este país. Nos dio el aviso un chico cuando paseaba a sus perros, había un perro atado a un árbol sin agua y sin comida, con una cadena y una cuerda, totalmente a la intemperie. Se acercó a él y el perro desnutrido y lleno de barro, ladraba, lloraba y daba tirones a la cadena. David volvió por la tarde y el perro seguía allí en las mismas condiciones asique le llevó agua y comida, que devoró en un minuto.
Dimos aviso a la Policía Local para hacernos cargo del perro, ya que según nos comentaron vecinos de la zona era de unos gitanos que habían acampado en la zona pero ya se habían ido.
Tras ganárnoslo con unas salchichas, nos acercamos a él para acariciarlo y su reacción fue saltar hacia nosotros, llenarnos de lametones, llorar y morder con rabia la cadena que le ataba.
Al llegar al refugio hemos tenido que utilizar cizalla y tijeras para poder quitar el collar lleno de púas que le rodeaba el cuello, la cuerda y la cadena. Un buen baño y cepillado para quitarle toda la mugre que tenía encima y le llevamos a su nuevo recinto que para él se ha convertido en un auténtico palacio.
Por elección de nuestros amigos del facebook, se llama RIVER, un cachorrón que no llega ni al año de edad, alegre, deseoso de tener alguien al lado y demostrarle todo el cariño que reservaba para quién le quisiera. Siéntate a su lado y le tendrás encima como si fuera un niño que necesita sentirse abrazado y protegido. Ay RIVER, cómo te vamos a querer cariño, y qué feliz vas a vivir con tus nuevos amigos.
ASPAP (ASOCIACIÓN SALMANTINA PROTECTORA DE ANIMALES Y PLANTAS)



















